Hoy vamos a hablar de una de las rutas que más se ha popularizado en la provincia de Málaga en los últimos meses: la ruta de El Saltillo.
En pleno Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama, a los pies de la cumbre más alta de la provincia, la Maroma, y con salida desde la localidad de Canillas de Aceituno, nos encontramos con esta ruta que, de dificultad media, y siete kilómetros, es una de las más atractivas de la comarca de la Axarquía.
Y es que la ruta de el Saltillo ha tomado relevancia en los últimos tiempos por la rehabilitación de las pasarelas que transcurren por el desfiladero, y sobretodo por la construcción del que es el tercer puente colgante más largo de España construido en espacios naturales, con 54 metros de longitud. Este puente, sobre el río Almanchares, se encuentra a 70 metros de altitud comunicando los dos extremos del desfiladero, y ha servido para prolongar el sendero hasta la vecina localidad de Sedella.
Excursión a Canillas de Aceituno y El Saltillo desde Málaga
Antes de continuar con nuestra experiencia realizando esta ruta desde el pueblo de Canillas de Aceituno, dejamos esta opción con guía y transporte desde el centro de Málaga
Ruta de El Saltillo desde Canillas de Aceituno
Llegamos en nuestro vehículo sobre las 8:00h de la mañana a Canillas de Aceituno, y aparcamos el coche en un parking gratuito situado a la entrada del pueblo. Desde allí nos dirigimos al ayuntamiento del pueblo, desde donde comenzamos oficialmente la ruta.
El primer tramo del recorrido lo realizamos por las empinadas calles del pueblo; son unos 400 metros de cuestas, hasta que tenemos el primer desvío hacia el puente de El Saltillo y el pueblo de Sedella, ya que el mismo camino nos lleva en principio a ambos destinos. Tomamos el desvío y caminamos siguiendo una acequia con agua, teniendo a nuestra derecha bonitas vistas de Canillas.

Tras llegar a una alberca, dejamos el pueblo atrás, y nos adentramos en un sendero que a partir de ahora será principalmente llano. Desde aquí divisamos algunas casas y caminos. No es especialmente difícil esta parte, aunque no existe en todo este tramo ningún tipo de valla o protección, por lo que una distracción podría hacer que cayésemos por el barranco. ¡Así que mucho cuidado con cualquier despiste!



Continuamos caminando, y es que la parte más impresionante del recorrido está por venir: las pasarelas adheridas al desfiladero de las que hablábamos antes, suspendidas a más de 100 metros de altitud.
Desde aquí contemplamos una panorámica del puente colgante, el cual tenemos bajo nuestros pies, ya que éste “tan solo” se encuentra a 70 metros de altitud respecto al río.

Unos metros más adelante, un cartel nos indica el camino para llegar al puente. En la bajada a éste extremamos precauciones, ya que el descenso no está demasiado condicionado. Hay grandes escalones, por lo que hay que ir con cautela.

Pasadas las 9:30h llegamos finalmente al puente del Saltillo. ¡Solo nos falta cruzarlo! El puente cuenta con un aforo máximo de 10 personas, pero el haber madrugado tiene su recompensa: ¡estamos completamente solos!

Impresiona atravesar el puente, por la altura a la que se encuentra y sobretodo porque se mueve constantemente. Pero a pesar de eso, no da para nada sensación de inseguridad.

Al otro lado del puente, el sendero continúa hacia Sedella, pero nosotros, tras hacer varias fotos, retomamos el camino de vuelta para regresar a Canillas por el mismo camino de ida, y adonde llegaremos en torno a las 11:00h de la mañana.
Han sido unas tres horas de ruta, que finalizamos en las inmediaciones del ayuntamiento, donde nos encontramos con bastante ambiente de excursionistas, y varios bares donde tomar un refresco, un bocadillo, o un platito de chivo frito, una de las especialidades de la zona.

!Hicimos esta ruta en diciembre y me pareció una chulada!
No es tan conocida como otras de la provincia, ¡pero es super recomendable!